Tras el velo rígido casi inquebrantable , se encuentra el núcleo, ápice de tierna y frágil luz que con ganas y esperanza intenta atravesar aquellas capas de dolor y miedo, lucha por llegar a destino con la creencia de iluminar, pero llega apagada...
Se abate, cae de rodillas clavandolas en el suelo como estacas punzantes, sus manos sostienen su cuerpo en el suelo al descender ... rasguña la tierra... huele la angustia a tortura...
coge fuerzas...
Lo vuelve a intentar...
Llega lo Logra!! ... Y se vuelve a apagar
A veces ilumina y a veces confunde con su oscuridad.
Y lo que no se da cuenta es de que los velos se clavaron en su ser como incrustaciones a fuego que solo se quitan rompiendo qurbrandolo con el martillo forjado con el sesgo de la humildad.
By una Argentina cada vez más confundida
